mARTadero, vivero de las artes, es un proyecto dedicado a proporcionar un espacio de arte alternativo a la ciudad de Cochabamba, para todos aquellos artistas que no hallaron lugar adecuado para desarrollarse en los centros tradicionales.
Importante referente cultural boliviano, su obra empieza a trascender internacionalmente y como parte de su agenda programada para el 2008, están a disposición los talleres artísticos formARTe este próximo mes de mayo, en la ciudad de Cochabamba.
Los talleres se desarrollaran en las temáticas de arte contemporáneo, recursos web, cuento y comic, el costo de los mismos oscila entre los 80 y los 120 Bs.-
Una importante opción para tener en cuenta el mes que viene.



18/mayo/2008
LA ZORRA DE LUCRECIA
PRESENTADOR: Bienvenidos, la de hoy es una noche especial, la zorra de lucrecia ha regresado a alegrarnos las frías noches de Buenos Aires, regresó más sensual que nunca, más ardiente, más arrecha, observen con cuánta picardía se sienta en la butaca ubicado en escenario para ella, su falda roja tiene el misterio de la mirada de los jaguares y sus ojos verdes son tan inquietantes como la manigua. Su aroma es único, preparado por hierbas exóticas por chamanes que han inmortalizado a varias putas. El público ríe y cree que lo que digo hace parte del libreto, para nada, la eterna lucrecia tiene un brujo de cabecera que la hace ver hermosa a sus setenta años, no en vano en un diario sensacionalista escribieron que la lucrecia le dio juagadura de culo a Salomón Borrasca y lo inspira a escribir bobadas. Vaya poeta desastroso, qué ruina qué miseria. Pero al fin al cabo yo no soy nadie para criticarlos y si me pagan es para que haga buena promoción de sus nombres, si no me expulsan es porque siempre están borrachos. Ellos siempre están rodeados de amigos como yo, valdría aplicarles la sentencia que hizo un filosofo amargado “Hay amigos falsos y enemigos verdaderos”
AMIGO
Amigo no es aquel que invita a fiestas,
ni el que suple las carencias de plata.
Amigo es aquel que hace presencia
cuando la triste soledad embarga.
SALOMÓN BORRASCA