Desde que Alan Kolata abriera los sitios bolivianos a la exploración e investigación extranjera en Bolivia, numerosos proyectos arqueológicos han desarrollado trabajos en los principales sitios arqueológicos de Bolivia: Lukurmata, Tiwanaku, Pajchiri, Chiripa, Khonkho Wankane, Samaipata, Wankarani, la Joya, etc., empleando para ello – en la mayoría de los casos – estudiantes post – graduados. Es recién a partir del año 1998 que a instancias del proyecto emprendido por la Universidad de Pittsburg se inician las denominadas “Escuelas de Campo”, que promueven la llegada de estudiantes recien ingresados a esta universidad para hacer sus primeras experiencias de excavación. Años mas tarde se implementaría la poco afortunada escuela de Campo de Harvard en Tiwanaku y las escuelas de Campo en Charazani, Obrajes (Oruro) y Parotani dirigidos por los arqueólogos lgraduados en la Universidad de Pittsburgh Alconini, Baule, Mc Andrews y Rivera, respectivamente.
Recientemente Dan Sandweiss ha publicado una serie de ofertas para escuelas de este tipo, en las que se cobra hasta 6.000 dólares por estudiante, para una experiencia de 6 semanas, que en algunos casos incluye tours por diferentes sitios , lugares y museos del país.
Una de estas escuelas es la de Christine Baule (Universidad de Hawai), arqueóloga graduada de la Universidad de Pittsburgh, cuya escuela se promueve a partir de un sitio web que indica que tales experiencias se vienen dando desde el año 2005 con el apoyo de estudiantes y arqueólogos bolivianos. Averiguando un poco, nos enterarnos que Baule no contó con el permiso de la Unidad Nacional de Arqueología para implementar sus escuelas, habiendo contado – sin embargo – con socios como la arqueóloga Pilar Lima y el arqueólogo egresado Marcelo Maldonado, quienes le habrian facilitado el trabajo en suelo boliviano.
Hace poco publique en facebook una frase que indicaba que “La SALP no aceptará escuelas de campo de pregraduados en Bolivia“, la cual trajo como resultado un interesante debate sobre la pertinencia de permitir o reglamentar el trabajo de este tipo de escuelas de campo en el país. A continuación reedito algunas de las opiniones más importantes que se presentaron en ese espacio virtual:
Sonia Avilés: La Universidad por ejemplo es un polo cientifico que hay que fortalecer, los concursos donde tienen que prevaler experiencia, formacion, publicaciones
Carlos Lémuz: Estimada Sonia: La Universidad tiene limitadas capacidades, aunque normativamente esta en posibilidades, de merced a alianzas estratégicas, poder participar en la gestión de investigación en cualquier entidad arqueológica, no solamente Tiwanaku. Todas las universidades, museos e incluso gobiernos departamentales y municipales estan facultados a promover y proteger el patrimonio arqueológico y cultural dentro de sus jurisdicciones. Los Gobiernos departamentales pueden hacerlo a partir de la creación de Institutos de Investigación (que esta dentro de sus atribuciones desde la Ley de Descentralización) y mucho más con la actual CPE. Por otro lado los Gobiernos Municipales tienen similares atribuciones, pero estos pueden actuar a partir de lo Museos Municipales , que tienen atribuciones para esto. Experiencias del uso de estas atribuciones se las puede ver en el Municipio de La Paz (Gestiones 2007 y 2008), Santa Cruz (Prefectura), Oruro, Chuqisaca y de alguna manera en Potosí. La Universidad (UMSA) debe actualizarse para estar a la altura de los retos y los nuevos enfoques con los que se debe ver y abordar el tema de la cultura material y el Parimonio arqueológico y cultural.
Sonia Avilés: No hay ninguna contradiccion: los pocos datos que tenemos son totalmente discutibles, o tu te sientes satisfecha con el concepto cultura Mollo por ejemplo? Por otro lado si no reforzamos el academisismo no hemos resuelto nada, se pasa del sarten al fuego.



6/Julio/2010
Una buena con buena salud daria para decir y aportar mas sobre el tema principal Salud y Bienestar vidaloebolivia.blogspot.com
saludos a todos sigan con apunta, dispara y accion que no quede a medias