En fecha 5 de marzo del 2010 la Sociedad de Arqueología de La Paz, única organización de Bolivia que agrupa a profesionales de esta disciplina científica emitió un pronunciado que apoya tanto las acciones de la Ministra Yugar, como el desempeño de sus asociados. El texto completo del Voto resolutivo de esta entidad indica lo siguiente:
“Frente a los últimos acontecimientos suscitados en torno a la intervención de la Unidad Nacional de Arqueología y el Museo Nacional de Arqueología (entidades dependientes del Ministerio de Culturas), a raíz de las reiteradas denuncias realizadas por autoridades civiles y políticas de Tiwanaku, la ciudadanía en general, los actores culturales y nuestra propia organización; alertando oportunamente sobre la corrupción, el tráfico de influencias, la pérdida de material arqueológico, el apropiamiento indebido de información documental arqueológica y la negligencia en el cumplimiento de funciones de las instituciones intervenidas. La Sociedad de Arqueología de La Paz, reunida en su primera Asamblea General Anual ha emitido el siguiente voto resolutivo:
- Apoyar la Intervención que ha llevado adelante la Sra. Ministra Zulma Yugar como medida necesaria para ordenar la primera institución nacional a cargo de las políticas arqueológicas del País, instando a que esta acción se lleve a cabo con la mayor transparencia posible y en el marco de las Leyes que rigen tanto el patrimonio nacional como los derechos humanos y ciudadanos.
- Respaldar con un voto de confianza el trabajo que viene cumpliendo como Directora Interina de la Unidad Nacional de Arqueología nuestra asociada María Soledad Fernández, cuya trayectoria académica y profesional se enmarca en los cánones de ética e integridad, que tanto nuestra Sociedad como la propia práctica arqueológica demandan de los profesionales de esta disciplina.
- Apoyar moral y materialmente a nuestros asociados Rúden Plaza Martinez, Velia Mendoza, José Luís Paz Soria y Adolfo Perez, sobre cuyo trabajo la Sociedad de Arqueología de La Paz expresa su mayor confianza.
- Solicitar al Ministerio de Culturas y Ministerio de Transparencia la incorporación de la Sociedad de Arqueología de La Paz en las labores de monitoreo de la Comisión de intervención a la UNAR y MUNARQ, a fin darle mayor transparencia al proceso y participación a los actores culturales y sociales que están realmente interesados en el esclarecimiento de las denuncias y el cumplimiento de las leyes que prescriben los delitos en contra del patrimonio cultural y arqueológico boliviano”.
Ver: http://notisalp.blogspot.com o http://comisionpatrimoniolp.blogspot.com



13/Marzo/2010
Estimados Amigos:
Hemos creado este correo para vertir opiniones críticas acerca de la arqueología y museología boliviana en vista de la profunda crisis que se presenta, justamente en este momento coyuntural de la política pública cultural. Hace unos días atrás la SALP ha mandado un e-mail muy interesante, el cual merece comentarios y reflexiones porque no podemos seguir ante una actitud pasiva. Creemos, primeramente, que a los arqueólogos no afiliados a la Unidad Nacional de Arqueologìa, los interesados en la materia entre otros, no le compete inmiscuirse en las decisiones e investigaciones del Ministerio de Culturas porque este ente tiene responsabilidades en el manejo de la arqueología. Son los funcionarios dependientes de esa institución que en determinados momentos de la historia fueron apañados por el Ministerio y su cupula administrativa que sigue incólume en esas dependencias. De tal suerte que creemos que se debe esperar el balance final de Zulma Yugar.
AL mismo tiempo, criticamos esta actitud de la SALP “apoyar las intervenciones” y apoyar a técnicos. Lo más prudente es ver en qué desembocan las intervenciones. Debemos ser escepticos porque a los miembros del Ministerio de Cultura no les conviene que se saquen a luz las irregularidades de la Unidad Nacional de Arqueología y el Museo Nacional de Arqueología. Todos sabemos que es un entramado de redes personales, de contactos y de relaciones político-partidarias, de tal suerte que poco podemos esperar. Al mismo tiempo, debería integrar el monitoreo de la Comisión de intervención de la UNAR y MUNARQ profesionales independientes, sobresalientes y provenientes de diversas disciplinas. Los arqueólogos son una gran familia y todos se conoce, muchos tienen tensiones entre ellos, de tal suerte que no será conveniente que sean arte y parte.
Se requiere esperar y ver si las intervenciones no son más que actos políticos destinados a distraer a la opinión pública para hacernos creer que se está trabajando, cuanbdo sabemos que no se hizo nada durante varias administraciones. Basta recordar a Pablo Groux y sus imposturas frente a la arqueología, sus presentaciones telivisivas al lado de Javier Escalante y sus reflexiones memorísticas acerca de Tiwanaku.
Creemos que primero deben verse los resultados y luego generar una actitud agresiva para cambiar radicalmente la política arqueológica boliviana sin crear nuevas capillas y sin fomentar la repartija de puestos.
Reflexión Arqueológica Boliviana